reiki

Floritura
Lateral

Qué es


Reiki es la unión de dos palabras japonesas. Rei significaría algo así como “energía universal que todo lo envuelve” y ki sería la “energía vital”.

 

El contexto se interpreta como la unión de una energía universal inagotable con la energía de cada individuo.

 

un poco de historia...

 

Reiki surge en Japón a fines del siglo diecinueve y es introducido por el Maestro Mikao Usui.

Culturalmente vivió dentro de un marco histórico donde el shintoismo y el budismo eran protagonistas. En ambas corrientes se le daba total importancia  a la energía, a la meditación, al karma, al bien común…

Ese era el ambiente donde creció  y se formó Usui, un ambiente de sanación, espiritual y religioso y con el uso de la práctica sistemática de la meditación.

Tras una meditación y ayuno de 21 días en el monte Kurama Yama, recibió la información precisa para desarrollar la técnica perfecta de sanación, su sistema propio, el Reiki.

 

Usui trabajó durante años ayudando a sanar a mucha gente. Adquirió gran prestigio y fama y se ocupó de formar a un grupo de personas que siguieran sus pasos con el Reiki, su práctica y su difusión.

 

Todo es energía. Nosotros mismos somos energía y es cuando esta energía se desequilibra, por algún motivo, que aparece la enfermedad, el malestar. Para volver a reequilibrarnos, para volver al equilibrio, podemos utilizar muchas y variadas técnicas. El reiki es una de ellas.

 

 

Como todos somos energía y todos estamos unidos de algún modo invisible, no nos sorprende la idea de poder reequilibrar a otros. La idea principal es que eso no ocurra en detrimento de nuestra propia salud. Es por ello que el reiki nos resulta tan útil y satisfactorio, ya que no es con nuestra propia energía que trabajamos, sino con la energía del Universo.  Al actuar como canales, no ponemos en peligro nuestra fortaleza energética, ni nos debilitamos a la vez que el otro aumenta su potencia, sino que ayudamos a que se transmita a través de nosotros, con el beneficio de todas las partes. Todos tenemos la capacidad de poder practicarlo. Solo hay que aprender a hacerlo.